Bueno, estas claras batidas se utilizan en comidas donde no se las requiere dulces.
Para realizar claras batidas a punto de nieve para platos dulces, es importante tener en cuenta algo:
Cada dos claras a utilizar se calculan seis cucharadas soperas de azúcar (si es azúcar extra fina, la más blanca, es mejor).
Para el batido:
Primero poner las claras que sean necesarias utilizar en un bowl, con 4 claras, por ejemplo, se obtiene abundante preparación.
A 4 claras corresponden 12 cucharadas de azúcar. Tengan separadas las 12 cucharadas en un recipiente.
En primer lugar comenzar a batirlas solas, con mucha fuerza durante dos o tres minutos, con batidor de mano o dos tenedores.
Notarán que en seguida se vuelven espumosas, eso es lo que se quiere lograr, que se pongan espumosas y que crezcan, parecerá que hay más cantidad.
Una vez logrado esto, pueden pasar al batidor eléctrico y quienes no tengan batidor eléctrico continuarán con batidor de mano siempre batiendo con mucha fuerza. (Lógicamente, el batido a mano llevará más tiempo para terminar las claras).
Ahora el secreto para que continúen aumentando y no baje y se arruine la preparación:
Mientras con una mano baten (con batidor eléctrico o a mano), con la otra van agregando el azúcar que ya tenían en un recipiente, de a pizcas, muy de a poco.
Una pizca, un rato de batido, otra pizca, otro rato de batido, así hasta terminar de agregar el azúcar.
Las claras batidas a punto de nieve, quedarán bien blancas, consistentes y se darán cuenta de que están listas en su punto, cuando al quitar el batidor o los tenedores, quede preparación en ellos que no se caiga. No tiene que chorrear nada, ese es el punto nieve. Con un tenedor o cucharita hacen un dibujito en la preparación y el dibujito se queda como lo dejaron.
Algo muy importante:
Este tipo de preparación de claras batidas es al natural, es decir, sin cocción.
Por lo tanto, se deben consumir dentro de los 2 o 3 días de preparadas.