INGREDIENTES:
1 sobre de gelatina de manzana (verde)
1 sobre de gelatina de fresa (frutillas)(rosada)
1 sobre de gelatina de albaricoque (damasco)o melocotón (durazno)(amarilla)
1 y 1/2 l de agua hirviendo
1 y 1/2 l de agua helada
PREPARACIÓN:
Disolver el contenido de la gelatina de manzana (verde) en 1/2 litro de agua hirviendo. Agregar 1/2 litro de agua helada.
Llenar copas hasta un tercio de su capacidad y colocar en el frigidaire. Una vez que ha cuajado, preparar de la misma forma descripta la gelatina de fresa (rosada) y llenar las misma copas un tercio más. Volver al refrigerador. Cuando haya cuajado otra vez, preparar la gelatina restante (amarilla) y completar las copas. Volver al frigidaire hasta el momento de servir, adornado con una rodaja de naranja y/u hojas de menta fresca.
VARIACIÓN:
Se puede preparar la gelatina verde en un recipiente grande, llevar al refrigerador y cuando esté por cuajar (medio espesa) batirla con batidor hasta que forme espuma y luego llenar las copas a 1/3 y llevar al frío. Una vez que cuajó repetir con la de fresa, y mandar al refrigerador nuevamente hasta que está por cuajar, batir, rellenar otro tercio y al frío. En este caso se recomienda usar de frambuesas en lugar de fresas, ya que al batirla se pierde algo de color. Repetir con la amarilla.
Se pueden alternar las técnicas, mezclando gelatinas batidas con las sin batir, para conseguir diferentes efectos.
Tampoco es necesario respetar los gustos indicados, ya que lo importante es conseguir el efecto de colores, pudiéndose para ello utilizar otros gustos de gelatinas con colores distintos. Tener en cuenta que lo importante es utilizar colores contrastantes ya que sino se mezclan y no se consigue el efecto deseado.
De todas maneras esta receta deja lugar para la experimentación, librada a la imaginación de cada uno.
